La entrada de hoy nace por una pregunta de Mahira que todos os habéis hecho más de una vez. ¿Qué es un procurador y para qué diablos sirve?
Un procurador es un profesional que se dedica a representar a las personas, bien sean físicas o bien jurídicas, en los procedimientos judiciales. No es necesario en todos, por ejemplo no es necesario en la jurisdicción social (derecho del trabajo como principal área de conflicto) ni en procedimientos de bajo importe.
El trabajo del procurador tiene dos vertientes muy diferenciadas. Por un lado ostenta la representación de la parte, y por otro lado se encarga de la buena marcha del procedimiento.
Como representante de la parte acude al juicio, y es el encargado de manifestar el criterio de la persona a la que representa, si quiere negociar, alcanzar un acuerdo, o simplemente dar la razón a la otra parte o abandonar el procedimiento por entender que no va a conseguir lo que buscaba.
Por el otro lado, es quien lleva los escritos al juzgado, es esa persona que veis hablando por los pasillos con los secretarios y oficiales del juzgado, redacta y presenta escritos de tramite, se acerca a hablar con los oficiales y los secretarios para preguntar cómo están las cosas en un asunto, les guiña un ojo para que le cuelen su escrito, vela porque no se pierda nada y porque no se suspenda nada. Es la persona que consigue que nuestro procedimiento vaya un poquito más deprisa que el de los demás.
No. Esta labor no puede hacerla el abogado. El abogado se encarga de diseñar la técnica de defensa o de acusación, la forma de actuar en el juicio y de aplicar las normas en nuestro favor, de encontrar el recoveco que más le conviene a su cliente. Eso lo hace en su despacho, rodeado de bases de datos, sentencias, etc. El procurador es la persona que pisa su despacho sólo por las tardes, y se pasa las mañanas peregrinando de juzgado en juzgado.
Hay abogados que, desgraciadamente, ven a los procuradores como sus secretarias y criadas particulares. No os llevéis a confusión. A la hora de negociar un abogado es importante, pero en el momento en el que se inicia un procedimiento judicial, buscaos un buen procurador, que esté pendiente de todo y que realmente sepa hacer su trabajo, porque va a ser una diferencia fundamental, tanto en los tiempos como en los resultados.
Y como bonus track y consejo particular: jamás confiéis en un abogado que trate mal a sus procuradores o que los menosprecie. Probablemente no es un buen abogado. Y probablemente tampoco es una buena persona.